Cambiando la historia

 



¿Se puede cambiar el pasado…?  una idea que todos tenemos en algún punto de nuestra vida, muchos seudo expertos dirán que es imposible porque la física teórica no menciona probabilidad alguna de acceder al pasado y mucho menos alterarlo de alguna manera.

 

Cientos de experimentos científicos han concluido que la mente humana es una maquina biológica prodigiosa de hecho oculta millones de secretos magníficos que distan mucho de ser descubiertos, entre ellos esta lógicamente el poder viajar al pasado y vivir cuantas veces deseemos aquella experiencia cuyo recuerdo nos acompaña día a día, o también corregir aquella triste experiencia que nos marcó de por vida, algo que seguramente sería invalorable una vez se lo pudiera realizar.

 

A lo mejor y esto ya no es un campo desconocido para aquel que se haya aventurado a navegar por los confines de la mente donde, se guardan todos los registros vivenciales de cada segundo transitado, seguramente es un campo ya descubierto y está siendo explotado a libre conveniencia de su descubridor, todo es posible en el mundo, pero bien es cierto que el poseer esta facilidad puede convertir a un simple humano en un ser adelantado en capacidad de formar su propio destino y hacer de su vida algo especial.

 

En esta obra trato de inmiscuirme por los confines de mi propia mente, transitando por mis propios registros vivenciales con la finalidad de corregir los errores cometidos y de esta forma alterar mi propio presente, algo para lo cual, no habiendo sido preparado, siempre ha sido sujeto de mi atención, así como motivante primaria de investigación.

 

 


 

PROLOGO

 

Para poder comprender este relato, se requiere poner la mente en blanco, especialmente liberar las imágenes de experiencias que el lector puede haber registrado en su vida y le sean similares, puesto que nadie es igual a nadie y la vida de uno jamás puede ser replicada en otro, toda similitud es nada más que una coincidencia en un juego eterno de probabilidades.

 

Tarde es cuando solemos entrar en razón, la juventud es un periodo de demasiados cambios que bloquean por completo el entendimiento y es cuando más errores se cometen, errores que marcan la vida por siempre y que por más se tienda a tratar de corregir o enmendar, esto es imposible.

 

Alguien que trataba de impresionarme con sus habilidades me retaba a que exponga el dolor más fuerte que registre en mi recuerdo, luego al mencionarle el dolor y la edad a la que se produjo me descarto por completo, pues, pensamos que somos los únicos que hemos sufrido en este paraíso y que nadie puede haber vivido un tema más doloroso que el que nosotros hemos tenido, pero la verdad es que más allá de lo que podamos pensar este mundo se bate con todos y cada uno de sus habitantes haciendo a cada quien más miserable que al otro.


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