Sobre el amor - C163
SOBRE EL AMOR
Quien sabe, a lo mejor y sea el tema más importante en
la mente de todos y cada uno de los seres de este planeta. El amor como
sentimiento transformador, que por sí solo es capaz de ser el impulso en la
vida y que su sola presencia llena de gozo esos instantes continuos de todas y
cada una de las situaciones y momentos del ser humano.
Sobre el amor mucho se ha escrito, mucho se ha
calculado y mucho se ha expresado en todo sentido y en toda la longitud de la
palabra.
Pero, ¿acaso siquiera sabemos qué mismo es el amor?
¿Acaso y es el amor solamente la palabra de cuatro
letras en la que sintetizamos lo que hemos transformado al sentimiento más puro
y verdadero de nuestra esencia?
Desde mi experiencia, el amor es un sentimiento puro y
profundo que nace en lo más íntimo de la mente y hace que su esencia recorra
todo el cuerpo para alojarse en un espacio en lo que conocemos como corazón.
Este sentimiento es inteligente, actúa de forma
independiente a los mandatos de la mente y no necesariamente es correspondido.
Este es un estudio de la mente humana que es en si el
organismo productor de esta esencia especial y divina, mente que opera bajo
estrictos protocolos previamente definidos por esa inteligencia superior
magnifica.
La mente guarda patrones de funcionamiento biológico,
para lo cual hace uso de compuestos químicos que reaccionan frente a impulsos eléctricos
producidos por el cerebro, una de estas interacciones químicas hace que el
sentimiento más puro florezca, claro esta que esto es únicamente una pequeñísima
parte de todos los procesos de reacciones químicas que motiva el cerebro y que
gracias a los cuales funciona nuestro cuerpo.
La complejidad de la temática es gigantesca y sin
embargo funciona, aun a pesar de que no podamos ni comprender ni entender ni
mucho menos dar muestra fe cierta de que existe.
El hecho de que no podamos dar muestra fe de que
exista, se circunscribe única y exclusivamente a nuestra incapacidad de poder
demostrar y no a que pudiere no existir.
El milagro del amor es únicamente comparable con el
milagro de la vida, siendo el uno deveniente del otro en una cadena de sucesos
que se van dando a través de la eternidad.
El sentimiento del amor, es puro, como lo es la
esencia primaria del ser.
Por tanto, el amor es a la vida como la vida debería
ser al amor. Matemáticamente la ecuación de la relación consideraría dos
variables dependientes interactuando constantemente, la una x y la otra y, así:
x=y
Estas dos variables en conjunción darían la unidad, así:
x/y= 1; por ser iguales y mutuamente dependientes.
Este razonamiento no debería de sorprender a nadie, ya
que es manifiesto desde la antigüedad, contenido en la sabiduría misma de los
mayores pensadores y filósofos de los tiempos.
El amor por tanto es una variable que estaría
directamente relacionada con la vida y cualquier variación o interacción que
esta tenga, se vería automáticamente reflejada en la vida, cargando o
descargando la ecuación equitativamente.
x+(a)=y+(a); siendo (a) el agregado.
No hay manera de que el amor varíe sin inferir en la
vida, ya que la unidad no podría producirse.
x+(a) / y+(a) = 1
El milagro de la vida, mismo que es indiscutible
puesto que aquí estamos y lo podemos demostrar con nuestra sola presencia, hace
ver que el milagro del amor también seria real, matemáticamente demostrable y
evidentemente justificable desde cualquier punto de vista.
Por esto, el milagro de la vida es igual al milagro
del amor; siendo por su misma proporcionalidad el milagro del amor a la vida.
Y si completamos la variable y en su esencia también estaríamos
demostrando la existencia misma de Dios por ser el amor y si estamos
comprobando que estamos vivos, estaríamos demostrando la existencia de Dios,
sin lugar a duda alguna.